Aerolíneas Argentinas retomó el uso del espacio aéreo venezolano, lo que permitió disminuir la duración y los costos de sus trayectos a destinos clave como Miami, Punta Cana y Aruba. La reapertura del corredor Maiquetía facilitó la optimización de la programación de vuelos, beneficiando entre 12 y 14 operaciones semanales hacia Miami, entre cuatro y cinco a Aruba, y entre cinco y siete hacia Punta Cana.
La vuelta a la traza aérea venezolana representó una mejora significativa para la compañía, ya que antes debía desviar sus vuelos sobre el Atlántico para evitar ese espacio aéreo. Dichos desvíos provocaban un aumento en el consumo de combustible y pérdidas económicas importantes en cada operación. El primer vuelo en aprovechar la ruta fue el AR1328 hacia Punta Cana, que redujo su duración aproximadamente en 30 minutos.
Esta medida se concretó luego de más de dos años de restricciones, impuestas tras el decomiso en Argentina de un avión venezolano-iraní retenido desde 2022. La suspensión del uso del espacio aéreo comenzó en marzo de 2024, a raíz del traslado de esa aeronave a Estados Unidos, decisión que se apoyó en gestiones diplomáticas recientes entre el canciller argentino y autoridades venezolanas, a pesar de las tensiones políticas existentes desde 2024.
Es importante aclarar que, aunque la autorización permite sobrevolar Venezuela, no implica que se hayan reactivado vuelos directos entre Buenos Aires y Caracas, ruta que Aerolíneas Argentinas no opera desde 2017. Sin embargo, la reapertura impacta en la flota utilizada, dado que ahora la empresa podrá emplear modelos Boeing 737 MAX para los vuelos a Punta Cana, optimizando la asignación de aeronaves y sus frecuencias.
La reanudación del corredor aéreo se considera además como un paso hacia un acercamiento entre Argentina y Venezuela, dado que las relaciones diplomáticas permanecen tensas y las embajadas continúan cerradas desde 2024, cuando Nicolás Maduro expulsó a diplomáticos argentinos.