En respuesta a los crecientes reclamos por el deterioro del poder adquisitivo, el Gobierno comenzó a analizar una posible suba salarial para el personal de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. La propuesta apunta a beneficiar a miembros del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y las fuerzas federales bajo el Ministerio de Seguridad.
La discusión sobre este aumento se desarrolló en una reunión de la Mesa Política celebrada en la Casa Rosada, liderada por Karina Milei y con la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli. Aunque aún no se definió el porcentaje ni la fecha para la aplicación de la mejora, se espera un anuncio en los próximos días.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, mantuvo encuentros con su equipo para evaluar el presupuesto disponible y estudiar las distintas alternativas para implementar la recomposición salarial. Esta medida responde a la suspensión en enero de las últimas cuotas del proceso de jerarquización salarial iniciado durante el gobierno anterior, que afectó la actualización específica para el personal militar.
Desde entonces, el personal de las Fuerzas Armadas solo recibió aumentos generales aplicados a la administración pública nacional y, en julio, se extendió el suplemento por título universitario a los militares. Esta ausencia de ajustes particulares fue uno de los motivos que tensionó el sector en los últimos meses. Además, preocupa el alto nivel de endeudamiento que afecta a parte del personal, que en algunos casos debe complementar sus ingresos con actividades extraoficiales.
La reunión que analizó la recomposición también tuvo como objetivo ordenar la agenda política y legislativa oficialista para las próximas semanas, buscando responder a demandas internas y fortalecer la gestión en el plano parlamentario.