La localidad de Aminga se convirtió en el centro de una significativa conmemoración histórica y cultural al recordar los hechos que marcaron el comienzo del martirio de Monseñor Enrique Angelelli hace 53 años. El homenaje tuvo lugar en el espacio socio-comunitario Casa María —Tinkuy Huasi—, donde se evocó el episodio ocurrido el 13 de junio de 1973, cuando una protesta violenta de sectores de poder locales expulsó al entonces obispo diocesano y a otros sacerdotes, impidiéndoles celebrar una misa en Anillaco.
Este hecho es considerado el punto de partida de la persecución sistemática contra la Iglesia comprometida en La Rioja, que culminó con el asesinato de Angelelli en 1976. La jornada convocó a numerosos actores institucionales, sociales y culturales, entre ellos ex presos políticos, militantes, ex autoridades y representantes de congregaciones religiosas que compartieron su testimonio para mantener vigente la memoria de aquel periodo.
Entre los presentes estuvieron Alilo Ortiz, cercano colaborador de Angelelli; el ex sacerdote Delfor Brizuela; las hermanas Mercedes y Aparecida de la congregación Hermanas de la Asunción; miembros de la Pastoral Social; y ex intendentes del Departamento Castro Barros. Además, participaron autoridades actuales como el intendente Miguel de la Vega y diputadas nacionales, reforzando la importancia política y social del acto.
El homenaje también reunió a artistas y gestores culturales reconocidos en la región, quienes acompañaron la jornada con su participación, reforzando la dimensión cultural de este recuerdo histórico. La actividad se desarrolló en un clima de emoción y compromiso, subrayando la vigencia del legado de Angelelli y el valor de la memoria ante episodios de violencia política.

