El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires redujo su gasto real en un 10% en comparación con los primeros meses de 2022, según reveló un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) que analiza la ejecución presupuestaria hasta el primer trimestre de 2026. Esta baja repercute principalmente en sectores esenciales como salud, vivienda y educación.
En detalle, el Ministerio de Salud registró una caída del 12% en gasto real respecto al mismo período de 2022, con una reducción aún mayor del 14% en la función específica de salud. El financiamiento de salarios en hospitales bajó un 6% y no sólo los hospitales generales sino también los especializados en salud mental sufrieron recortes, con diminuciones cercanas al 4% en centros como el Borda y el Alvear.
En educación, la evolución del gasto fue dispar. Aunque el presupuesto global de esta área mostró una leve recuperación respecto a 2025, todavía registra un descenso interanual del 1% respecto a 2022. El financiamiento para educación inicial y primaria cayó, y el gasto en salarios docentes no alcanzó a volver a niveles previos, crisis que se agrava en el contexto de una reforma estatutaria impulsada sin consenso sindical.
La situación más crítica se observa en vivienda, donde la ejecución presupuestaria del Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) presentó una baja histórica del 42% desde 2022. Los programas dirigidos a las zonas más vulnerables sufrieron retrocesos aún más profundos, con caídas superiores al 50% en iniciativas para la integración y rehabilitación de villas y conjuntos urbanos.
En conjunto, el reporte evidencia que la recuperación parcial del gasto desde 2024 no alcanzó para igualar el nivel del inicio de 2022, mientras que las partidas destinadas a la política aumentaron, reflejando un desplazamiento de prioridades en la administración porteña.