La aplicación de la ciencia y la tecnología se consolidan como motores clave en la modernización de la agroindustria brasileña. En un reciente panel sobre desafíos e innovaciones en el sector, expertos destacaron que el aumento de la productividad en cultivos y la ganadería se vincula directamente con la incorporación de herramientas tecnológicas y prácticas de gestión eficientes.
Bernardo Scarpelli, presidente de la Sociedad de Ingenieros Agrónomos de Minas Gerais, explicó que la ingeniería agronómica ha sido esencial para ese crecimiento. Como ejemplo, señaló la notable evolución en la producción de maíz, que pasó de cinco a cerca de dieciséis toneladas por hectárea en las últimas tres décadas. Sin embargo, insistió en la necesidad de capacitar a los productores para optimizar el uso de insumos y maquinaria, aspectos que aún representan desafíos para el sector.
El papel de la asistencia técnica y la gestión agraria también fue resaltado por Antônio de Salvo, líder de la Federación de Agricultura y Ganadería de Minas Gerais. Mencionó los resultados positivos del programa de Asistencia Técnica y de Gestión (Ateg), que generó aumentos significativos en los ingresos de la ganadería lechera y la caficultura. El objetivo a mediano plazo consiste en ampliar esta asesoría a todos los productores rurales, disminuyendo la dependencia de la ayuda estatal.
En el marco de esta transformación, el desarrollo de un paquete tecnológico único en el mundo posiciona a la agricultura brasileña como referente internacional. Organismos como la FAO han reconocido los avances en la agricultura tropical, en cuyo avance contribuyen semillas mejoradas, bioinsumos, agricultura de precisión y herramientas digitales, señaló Guilherme Raucci, profesor invitado del Centro Agroambiental de la Fundação Dom Cabral.
Raucci añadió que, ante las condiciones climáticas variables, la clave está en convertir el gran volumen de datos generados en las fincas en decisiones más estratégicas y eficaces. La planificación y la interpretación adecuada de la información facilitan la reducción de riesgos y la optimización de los recursos.
Por su parte, la diputada estatal Ludmila Falcão destacó que esta revolución tecnológica es fundamental para fortalecer el agronegocio en Minas Gerais y elevar su competitividad frente a otras regiones productoras del país.

