El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó en su informe de la segunda revisión del programa económico con Argentina que, a pesar de algunas señales positivas, la economía nacional continúa enfrentando importantes vulnerabilidades externas y un entorno global complejo que incrementa los riesgos económicos.
En particular, el FMI señaló que la cobertura de reservas internacionales sigue siendo insuficiente y que el acceso argentino a los mercados internacionales de capital permanece limitado, situación que se combina con una considerable deuda en moneda extranjera. Este escenario limita la capacidad del país para responder a shocks externos, poniendo a la economía en una posición más frágil que la que sugerirían sus fundamentos de mediano plazo.
El informe también puso énfasis en la importancia de continuar con reformas estructurales, especialmente una reforma fiscal orientada a eliminar impuestos distorsivos como el de Ingresos Brutos a nivel provincial. En este sentido, el organismo valoró las medidas implementadas por el Gobierno para fortalecer sectores claves como la energía y la minería, a través de mejoras en infraestructura y regulaciones que impulsen la exportación y mejoren el balance de pagos.
En el plano financiero, el FMI reconoció que el crédito al sector privado experimentó una expansión importante a comienzos de 2025, gracias a una mayor liquidez disponible y una reducción de la exposición bancaria al sector público. Sin embargo, señaló que a partir del tercer trimestre, el crecimiento crediticio se ralentizó significativamente y se registró un aumento en los préstamos en mora, sobre todo en el segmento de consumo. Esta dinámica se vincula con políticas monetarias más restrictivas y el débil desempeño del ingreso de los hogares.
En cuanto al sistema bancario, el informe confirmó que, aunque la rentabilidad disminuyó desde niveles altos, los bancos mantienen adecuadas reservas de liquidez y capitalización, con provisiones suficientes para cubrir riesgos. Otro dato relevante es el aumento sin precedentes de depósitos en dólares, pero a diferencia de periodos anteriores, esta dolarización se canalizó dentro del sistema bancario, favoreciendo una expansión gradual y ordenada de los depósitos.

