El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó su respaldo al ajuste fiscal inicial pero advirtió que será insuficiente sin cambios estructurales profundos, especialmente en el sistema previsional y tributario argentino. El organismo señaló que el recorte del gasto equivalió a un esfuerzo fiscal notable, pero que los factores que permitieron ese resultado empezaron a agotarse a mitad de 2025.
El informe técnico del FMI critica la calidad del ajuste y pone en duda la sostenibilidad de las cuentas públicas, ya que el Gobierno aumentó su dependencia de tributos que distorsionan la economía y afectan la competitividad. Además, la acumulación de reservas internacionales y la recuperación de la demanda de dinero son inferiores a las experimentadas en estabilizaciones históricas, lo que complejiza el panorama económico.
Un punto central del documento es la necesidad de reformar integralmente el sistema jubilatorio. La institución internacional aclaró que no incorporó en su cálculo de ingresos fiscales los cambios en las contribuciones patronales y de los trabajadores porque cualquier modificación en este ámbito debe enmarcarse dentro de una reforma previsional de largo plazo. El FMI considera urgente que el gasto público previsional se ancle a una reducción del déficit estatal para brindar previsibilidad macroeconómica antes de las elecciones de 2027.
En cuanto al sistema impositivo, el FMI definió el modelo actual como complejo, distorsivo e inestable, y denunció que las exenciones y regímenes de promoción generan un costo fiscal equivalente a una cifra relevante del Producto Bruto Interno. Para revertir esta situación, el organismo propone:
- Unificar las alícuotas del Impuesto al Valor Agregado (IVA) eliminando las exenciones vigentes, acompañado de compensaciones económicas directas a hogares vulnerables.
- Modificar el Monotributo, cuestionando su bajo aporte fiscal que fomenta la fragmentación empresarial y limita el crecimiento de las compañías.
- Reducir las diferencias abruptas entre categorías del régimen simplificado para evitar desincentivos a la formalización y expansión.
Estas sugerencias forman parte de una agenda que busca corregir desequilibrios fiscales estructurales y mejorar la competitividad del país. El FMI exige que estas reformas se implementen con urgencia para asegurar el cumplimiento del programa económico y el pago de la deuda externa.

