Para afrontar las bajas temperaturas que afectan a la ciudad, la Municipalidad redobló sus esfuerzos para proteger a personas en situación de calle, combinando la asistencia directa con un apoyo comunitario coordinado. Se distribuyen frazadas y ropa de abrigo en conjunto con iglesias, clubes, instituciones sociales y en 26 barrios, priorizando las familias con mayores necesidades.

El Refugio Social Municipal continúa funcionando como un espacio seguro y calefaccionado, donde actualmente se alojan once personas, entre ellas dos mujeres. Además, se preparan viandas para otras ocho personas que prefieren permanecer en la calle, a quienes se visita de noche para entregar alimentación y abrigo. Esta estrategia permite mantener un contacto constante y detectar posibles emergencias.

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Un caso reciente puso en evidencia la eficacia del operativo: durante una recorrida nocturna, el equipo municipal encontró a un hombre descompensado en los viejos vagones de la estación del ferrocarril. Se notificó al servicio de emergencias y a la policía, quienes acudieron para evaluar y trasladar al paciente al hospital, pese a la resistencia inicial del hombre a recibir atención médica.

La Secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad expuso que las bajas temperaturas suelen agravar enfermedades respiratorias y otras afecciones en quienes están expuestos al frío, y que el desafío actual es la resistencia de algunas personas para ingresar al refugio. El equipo municipal mantiene monitoreo constante y colaboración con la policía para intervenir en situaciones extremas, sobre todo ante la llegada de una ola de frío polar.

Este programa integral incluye:

  • Entrega de frazadas y abrigos en 26 barrios y mediante instituciones sociales.
  • Funcionamiento permanente del Refugio Social con cena caliente y camas.
  • Recorridas nocturnas que reparten viandas y abrigo a personas que prefieren no alojarse en el refugio.
  • Coordinación con servicios de emergencia y fuerza pública para brindar atención médica o intervenir cuando es necesario.

Estas acciones forman parte de un esquema de atención que combina asistencia material, seguimiento y apoyo psicológico para mitigar los riesgos que presenta la temporada de frío para la población más vulnerable.