El Dr. Horacio Lores asumió como director y único médico del Hospital de Andacollo cuando el centro de salud no existía formalmente: apenas una pequeña vivienda de adobe con tres habitaciones que servían como hogar, consultorio y depósito de medicamentos. La comunidad, sin acceso a electricidad ni agua corriente, enfrentaba altos índices de enfermedades transmisibles y desnutrición, con una mortalidad infantil alarmante.
Este primer contacto con la medicina en contextos de extrema pobreza impulsó su vocación por la medicina social y lo llevó a involucrarse también como intendente del pueblo, que entonces contaba con 400 habitantes. Durante ese periodo, estableció vínculos importantes con la población local y recibió el apoyo de la familia Lopatín, fundamental para orientarlo dentro de la realidad neuquina.
Antes de este destino, Lores aprobó sus estudios de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, una institución reconocida por el prestigio de sus decanos durante ese tiempo. Completó su formación en el Hospital Regional de Mar del Plata y realizó el servicio militar en Campo de Mayo. Poco después, decidió ejercer en la provincia de Neuquén, eligiendo sedes inicialmente con recursos muy limitados.
Tras su etapa en Andacollo, continuó su carrera en Villa La Angostura, donde el hospital contaba con nueve camas y un pequeño equipo de salud entre médicos y enfermeras. Allí trabajó junto a colegas destacados y profesionales de enfermería reconocidos por su dedicación. Más adelante formó parte también del hospital de Junín de los Andes, un establecimiento con mayor envergadura y un equipo médico consolidado.
La experiencia acumulada en estos lugares marginados y rurales le permitió conocer de cerca la lucha contra enfermedades endémicas como la tuberculosis, apoyado en especialistas locales que promovían campañas de salud y prevención. Su recorrido refleja las dificultades y desafíos que afrontaron los profesionales de la salud en zonas de difícil acceso y escasos recursos durante esa época.
En su vida personal, el Dr. Lores se casó con una maestra proveniente de Córdoba, con quien tuvo cuatro hijos y diez nietos, consolidando así su vínculo con la región que marcó sus primeros años de desempeño profesional.

