El principal aliado legislativo de La Libertad Avanza, el PRO, se distanció de manera pública de la gestión actual a través de un comunicado titulado «Manifiesto próximo paso». En medio de una crisis política agravada por una investigación judicial contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el partido que lidera Mauricio Macri sostuvo que acompañar el cambio no implica aprobar todo sin cuestionamientos.
El documento resaltó que existe una marcada brecha entre la mejora de los indicadores macroeconómicos y el impacto real en la vida cotidiana de los ciudadanos. Según los referentes del PRO, esa diferencia genera desgaste y agrava el malestar social, sobre todo cuando no se atienden las dificultades ni se valora el esfuerzo de la población.
El comunicado planteó que dos factores frenan el proceso de transformación que pretende el oficialismo: por un lado, el «populismo de siempre», en referencia al kirchnerismo, que promete pero termina destruyendo, y por otro, sectores internos del propio movimiento que obstruyen con actitudes de soberbia o pedidos de sacrificios desproporcionados. Esto último parece aludir directamente a las recientes acusaciones judiciales contra Adorni, quien llegó al poder bajo promesas de transparencia y lucha contra la corrupción.
El PRO aclaró que su apoyo a La Libertad Avanza no es absoluto y que acompañar el cambio implica también señalar las falencias y exigir cumplimiento de las promesas hechas. Además, anunció un compromiso para mantener un rol de control y vigilancia sobre la gestión pública.
El comunicado concluyó planteando que el próximo desafío es que las mejoras macroeconómicas se reflejen en temas concretos como la construcción de infraestructura vial, hospitales, mejoras educativas y la protección de los avances institucionales ya alcanzados, mientras se trabaja en resolver lo pendiente.
Esta declaración pública del PRO se dio tras una semana de intensas revelaciones judiciales sobre el patrimonio y operaciones financieras del jefe de Gabinete, que incluyen inversiones en criptomonedas y adquisición de propiedades, generando cuestionamientos internos y desgaste político.

