El Gobierno Nacional presentó en el Senado un proyecto para derogar por completo la Ley de Etiquetado Frontal, conocida formalmente como Ley de Promoción de la Alimentación Saludable Nº 27.642. La iniciativa, respaldada por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Salud Mario Lugones, busca eliminar las advertencias en octógonos negros y las restricciones sobre publicidad, entornos escolares y el uso de personajes infantiles en los envases de alimentos.
El Ejecutivo fundamenta su pedido en supuestas limitaciones técnicas, regulatorias, operativas y económicas del modelo vigente, basado en parámetros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Argumenta que el esquema aplicado no diferencia adecuadamente los perfiles nutricionales entre productos ultraprocesados y alimentos tradicionales, lo que genera confusión en los consumidores al equiparar advertencias en sectores muy distintos.
Además, el proyecto señala que el sistema actual no incentiva a la industria a mejorar gradualmente la calidad nutricional de sus productos debido a su estructura binaria —la presencia o ausencia del octógono— y resalta problemas derivados de la falta de armonización en el Mercosur, que obliga a las empresas, especialmente a las pymes, a fabricar envases diferenciados para distintos mercados.
Entre otras críticas, se destaca la rigidez normativa que impide actualizar el etiquetado de forma ágil conforme a nuevos consensos científicos o modificaciones en las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA). El proyecto solicita un tratamiento urgente para avanzar hacia un sistema que considere estos aspectos y que sea más técnico, uniforme y adaptable.
No obstante, el Ejecutivo asegura que la derogación de esta ley no elimina las obligaciones de informar sobre la composición nutricional de los alimentos envasados según la normativa vigente.

