El dólar oficial registró una caída en su cotización mayorista, finalizando con un descenso que puso fin a tres semanas consecutivas de subas. Cerró en $1.488 para la venta, lo que representa una baja cercana al 0,3% respecto al día anterior. A pesar de este ajuste, el tipo de cambio aún se encuentra por encima del umbral de los $1.500 en bancos y mantiene una amplia distancia respecto al techo de la banda cambiaria, ubicado en $1.816,64.
En el sector minorista, el Banco Nación ofreció el dólar a $1.460 para la compra y $1.510 para la venta, mientras el promedio del sistema financiero se situó en $1.513,22. Por su parte, el dólar blue cerró en $1.510, y los mercados financieros paralelos presentaron cotizaciones mixtas con el dólar MEP en $1.529,66 y el Contado con Liquidación (CCL) en $1.582,67. Además, los contratos de dólar futuro para 2026 mostraron una leve baja, de hasta 0,3% en algunas posiciones.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central mostró un ajuste al alza en las proyecciones para el dólar mayorista durante los próximos meses del año. Según el informe, el tipo de cambio alcanzaría los siguientes valores: julio $1.482, agosto $1.513, septiembre $1.548, octubre $1.589, noviembre $1.621 y diciembre $1.673. Estas cifras superan las estimaciones anteriores y señalan una expectativa de mayor volatilidad cambiaria en la segunda mitad del año sin anticipar un salto abrupto en la devaluación.
Entre las causas que explican esta dinámica, los analistas destacan varios factores estacionales y estructurales. La menor liquidación de divisas por parte del sector agroexportador, el incremento en las importaciones de energía y la demanda extra de dólares asociada al pago del aguinaldo y las vacaciones contribuyen a la presión sobre la moneda. Además, se observa una mayor demanda por cobertura financiera hacia el período electoral. Algunos especialistas consideran que el tipo de cambio debería alinearse mejor con la inflación acumulada, después de varios meses de estabilidad relativa.
En paralelo, el Ministerio de Economía lanzó un plan financiero para afrontar los vencimientos de deuda previstos para 2026 y parte de 2027. La estrategia busca fortalecer la confianza del mercado, garantizar financiamiento en moneda extranjera y reducir la dependencia del endeudamiento externo. Para ello, se propone aprovechar colocaciones en el mercado local junto con créditos de organismos multilaterales.