Ante la polémica generada por la condena al modelo forestal basado en monocultivos de pino y eucalipto en Corrientes, el Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA) reafirmó la necesidad de abordar el tema con rigor técnico y referencias verificables. La entidad, que reúne a profesionales agropecuarios y forestales del país, cuestionó la calificación de “ecocidio” del modelo productivo emitida por el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza y llamó a contextualizar las afirmaciones con datos científicos y legales.
En una carta abierta elaborada por su Comisión Forestal, el CPIA defendió la importancia de proteger los ecosistemas nativos pero insistió en que el debate ambiental debe reconocer la complejidad social, territorial y productiva de Corrientes. La entidad aclaró que no apoya prácticas irresponsables ni la falta de regulación, sino que impulsa soluciones basadas en conocimiento técnico y participación.
El CPIA subrayó que la legislación nacional, en particular la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados, establece requisitos claros para la actividad forestal desde hace más de dos décadas. Entre estas obligaciones se encuentran la presentación y aprobación de proyectos técnicos, evaluaciones ambientales previas y la diferenciación legal entre plantaciones y bosques nativos. Asimismo, recordó que la protección de los bosques nativos está regulada por una normativa específica.
El llamado del CPIA invita a superar posiciones polarizadas y a construir un debate con base en la evidencia científica y el respeto al marco legal vigente, para avanzar hacia modelos forestales realmente sustentables que integren la conservación de los ecosistemas y el desarrollo productivo de las comunidades rurales.

