Una organización narcocriminal que operaba en Corrientes fue desarticulada tras más de cuatro meses de investigación, con la detención de dos mujeres, entre ellas una oficial subayudante de la Policía local. La fuerza federal secuestró más de 37 kilos de cocaína, marcada con un logo de tiburón, un símbolo que identificaría a esta nueva banda en el litoral argentino.
La pesquisa estuvo a cargo de la División Unidad Operativa Federal Corrientes de la Policía Federal Argentina y dirigida por la Unidad Fiscal de Corrientes en su área de casos complejos. El operativo coincidió con la realización simultánea de siete allanamientos en distintas viviendas, donde además de la droga confiscada hallaron dinero en efectivo en moneda nacional y extranjera, municiones, balanzas de precisión, varios dispositivos electrónicos y vehículos usados por la red.
Para identificar e imputar a los responsables, los investigadores aplicaron diversas técnicas de inteligencia criminal, que incluyeron seguimientos, vigilancias y escuchas telefónicas autorizadas judicialmente. Esto permitió reconstruir el funcionamiento completo del grupo, abarcando desde la adquisición y transporte de la droga hasta su almacenamiento, fraccionamiento y comercialización dentro de la capital provincial.
El distintivo logo de tiburón en los ladrillos de cocaína llamó la atención de la fuerza federal, que interpreta el símbolo como una marca de identidad que buscaba consolidar la presencia de la banda en la región. La detención de una integrante de la propia fuerza policial pone de manifiesto la complejidad y el alcance del delito organizado en el área.