Un joven de 22 años fue condenado por la Justicia por tráfico de drogas a pequeña escala y por poseer de manera ilegal varias armas de fuego. La investigación reveló que utilizaba dos viviendas como puntos desde donde distribuía sustancias ilícitas a distintos compradores.
El condenado, Lautaro Daniel Barbona, recibió una pena de prisión efectiva y una multa económica después de un proceso judicial abreviado. Durante el procedimiento de allanamiento, las autoridades hallaron tres armas de fuego sin autorización legal en su poder, lo que agravó su condena por sumar peligrosidad a su tarea delictiva.
El Ministerio Público de la Acusación (MPA), representado por el fiscal Sebastián Galleano, acusó formalmente a Barbona por los delitos de narcomenudeo y tenencia ilegal de armamento. La combinación de estas actividades refleja una problemática que la Justicia busca combatir, especialmente cuando el manejo de armas incrementa el riesgo en los barrios afectados por el comercio ilegal de estupefacientes.

