Ucrania ejecutó uno de sus mayores ataques con drones en los últimos dos años sobre Moscú, con impactos directos en una refinería estratégica que entrega cerca de un tercio del combustible para la capital rusa. La ofensiva generó incendios visibles desde la periferia y causó la suspensión temporal de operaciones en los aeropuertos más importantes de la ciudad.
El ataque tuvo lugar mientras el presidente ruso Vladimir Putin asistía a una cumbre en Kazán, lo que coincide con un patrón conocido de Kiev para golpear objetivos sensibles durante eventos internacionales. El alcalde de Moscú, Seguéi Sobianin, calificó la acción como un bombardeo a gran escala, aunque no comunicó detalles específicos sobre los daños ni víctimas.
El mismo objetivo, la refinería MNPZ en el distrito de Kapotnia, ya había sido blanco de otro ataque días antes, que también ocasionó un incendio significativo. Las defensas antiaéreas rusas reclamaron haber interceptado cientos de drones, pero numerosos aparatos lograron penetrar la ciudad y provocar daños directos a edificios residenciales y comerciales en zonas cercanas.
Esta ofensiva se enmarca en una escalada de ataques ucranianos contra infraestructuras energéticas clave para el esfuerzo bélico de Moscú. En la región de Rostov, otro ataque con drones dejó víctimas fatales y heridos, sumando presión al frente sur de la guerra. El presidente Volodimir Zelenski justificó la respuesta como una medida de presión diplomática y militar, calificándola de “sanciones de largo alcance”.
En respuesta, Rusia lanzó una oleada de ataques aéreos con drones y misiles balísticos contra diferentes puntos de Ucrania, lo que obligó a civiles en Kiev a buscar refugio ante la amenaza de nuevas ofensivas. El Ministerio de Defensa ruso reportó la interceptación de más de 500 drones durante la madrugada, demostrando la intensidad del intercambio bélico en el espacio aéreo.
Las consecuencias inmediatas para Moscú incluyeron la evacuación de pasajeros en el aeropuerto Sheremétievo y la demora de cientos de vuelos. Reportes locales detallaron daños materiales en edificios residenciales y un centro comercial por impacto de restos de drones. Estos ataques evidencian un nuevo nivel en la confrontación aérea, con drones como protagonistas en la batalla por los recursos y la cancha geopolítica.