Río Negro emerge como una provincia clave dentro del nuevo acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, según afirmó el embajador europeo en Argentina, Erik Høeg, durante una visita oficial. El diplomático analizó el impacto que la reducción arancelaria tendrá sobre sectores productivos locales como la fruticultura y la energía.
La implementación del pacto comenzó el 1° de mayo con una eliminación gradual de barreras comerciales. Esto favorece especialmente a productores de peras, manzanas, frutos secos, pescado y mariscos de Río Negro, que ahora acceden con ventajas a un mercado europeo de 450 millones de consumidores interesados en productos de alta calidad.
Durante su agenda, Høeg mantuvo un encuentro con el gobernador Alberto Weretilneck, donde identificaron oportunidades para potenciar el agro y la infraestructura energética. El gas proveniente de Neuquén, que atraviesa Río Negro para su exportación a Europa, fue otro punto destacado, ya que la Unión Europea busca fortalecer su independencia energética con suministros estables y confiables, posición en la que la provincia jugará un papel estratégico.
El embajador visitó también la Universidad Nacional de Río Negro y recorrió proyectos productivos en el Valle Inferior para comprender mejor las dinámicas locales. Reconoció que la negociación del acuerdo fue extensa y compleja, pero valoró la concreción tras años de trabajo diplomático. Además del comercio, la cooperación en materia energética se presenta como una línea clave para fortalecer lazos entre la Unión Europea y Río Negro.