En la Patagonia, donde las temperaturas invernales suelen ser muy bajas, pocas personas incluyen el protector solar en su lista de equipamiento para la montaña, a pesar de la fuerte exposición a la radiación ultravioleta (UV) que se registra durante todo el año. La nieve refleja hasta el 80% de los rayos UV, lo que aumenta el riesgo de quemaduras en la piel incluso cuando el termómetro está bajo cero.

Estudios recientes indican que la mayoría de los argentinos no utiliza protector solar diariamente durante el invierno, manteniendo la creencia errónea de que solo es necesario en verano. Sin embargo, dermatólogos advierten que la radiación UV es constante y puede afectar la piel incluso en días nublados. Esta exposición prolongada puede acelerar el fotoenvejecimiento, provocar manchas y aumentar el riesgo de cáncer de piel.

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Para quienes practican esquí, snowboard o caminatas en la nieve, el protector solar debe ser tan indispensable como un buen abrigo impermeable o antiparras. La especialista Marilina Zabalo señaló que aplicar el producto una sola vez al salir no brinda la protección adecuada, recomendando una reaplicación cada dos horas, especialmente en zonas sensibles como nariz, pómulos, labios, orejas y cuello.

El rechazo tradicional a los protectores solares durante el invierno se explica por la asociación del producto con el calor y la incomodidad que genera su textura, el brillo o la sensación grasosa sobre la piel. Frente a esto, la industria cosmética trabaja en fórmulas más ligeras, con opciones de color y formatos prácticos como sérums o sticks que facilitan la integración del protector en la rutina diaria y durante la actividad física en la montaña.

Es común que muchas personas cometan tres errores habituales: pensar que en invierno no es necesario usar protector solar, aplicarlo una única vez en la mañana y confiar en que los días nublados eliminan el riesgo de radiación UV. Estos mitos ponen en peligro la salud cutánea y deben desterrarse para disfrutar plenamente y con seguridad del invierno patagónico.