Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo para poner fin de manera inmediata a la guerra en todos los frentes de Medio Oriente, incluyendo el Líbano, según anunció el mediador paquistaní involucrado en las negociaciones. La firma definitiva está prevista para los próximos días en Ginebra, donde podrían estar presentes el presidente estadounidense y altos funcionarios iraníes.
El presidente estadounidense confirmó la finalización del acuerdo y autorizó la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz sin ningún tipo de bloqueo naval. Esta vía es fundamental para el comercio mundial de hidrocarburos, pues aproximadamente una quinta parte del petróleo pasa por ese canal. La eliminación del bloqueo y la remoción de minas prometen permitir que el transporte marítimo y el flujo petrolero se normalicen.
Tras el anuncio, los precios del petróleo registraron una baja inmediata, rompiendo la tendencia alcista que se mantenía desde el inicio del conflicto. El viceministro iraní de Asuntos Exteriores detalló que el acuerdo implica el cese definitivo de las hostilidades, mientras en los próximos sesenta días se abrirán negociaciones para resolver temas clave, entre ellos el levantamiento de sanciones contra Irán, su programa nuclear, la reconstrucción económica y la creación de un mecanismo para monitorear el cumplimiento mutuo.
Además, fuentes iraníes señalaron que el acuerdo contempla la liberación de una parte de los activos financieros iraníes congelados en el exterior durante las conversaciones. Esta medida busca facilitar los diálogos y avanzar en una solución integral que incluya aspectos económicos y políticos. El proceso estará acompañado por la comunidad internacional para asegurar la estabilidad en la región.

