Un nuevo detenido se sumó a la investigación por el asesinato de Emmanuel Uriel Aguilera, ocurrido en Cipolletti. La Fiscalía atribuyó al imputado participación directa en el ataque armado que causó la muerte del joven y pidió su prisión preventiva, medida que fue aprobada por la Justicia por un período de cuatro meses.
La audiencia tuvo lugar en el Foro Penal de Cipolletti y se centró en definir el grado de participación del sospechoso en el hecho, registrado entre la medianoche y la madrugada en la zona de calle Serafín González casi Perón. La Fiscalía sostiene que el acusado formó parte de un grupo de cuatro personas, entre ellas un menor en aquel momento, que planificó el ataque contra un hombre con quien tenían conflictos previos. Sin embargo, la víctima fatal resultado fue Aguilera, alcanzado por una bala durante la emboscada.
Según la hipótesis fiscal, los implicados se reunieron antes en la vivienda del ahora imputado para intercambiar información sobre el paradero del objetivo. Luego, emplearon una camioneta, que funcionaba como transporte tipo Uber, para desplazarse al lugar donde creían encontrar a la persona que querían atacar. Esperaron cerca de una casa, y tras confirmar la ubicación avanzaron lentamente frente al domicilio para llevar a cabo el plan.
Durante el operativo, dos de los ocupantes del vehículo —que portaban armas de fuego sin autorización— dispararon al menos 15 veces de manera indiscriminada. Uno de esos disparos impactó en Aguilera, causándole una hemorragia aguda que provocó su muerte. En este contexto, la Fiscalía imputó al nuevo detenido los delitos de homicidio agravado por la premeditación de dos o más personas y el uso de arma de fuego, en concurso real con portación de arma de guerra, en calidad de coautor.
Tras el ataque, los cuatro sospechosos huyeron en la misma camioneta utilizada para llegar al lugar. Según la Fiscalía, uno de ellos amenazó al conductor con un revólver para que no detuviera la marcha y continuara la huida. La solicitud de prisión preventiva se fundamentó en el riesgo de fuga y la posibilidad de que los implicados obstaculicen la investigación.
Además, se mencionó la existencia de testigos que expresaron temor ante la liberación de los acusados, vinculados con el uso de armas. La Fiscalía subrayó la preocupación de esas personas por sentirse amenazadas debido a esa relación con la violencia armada.