La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una ley clave para otorgar ayuda financiera a Ucrania e imponer sanciones adicionales a Rusia, en un acto que refleja un cambio en el apoyo republicano respecto a la política exterior del presidente Donald Trump. La votación terminó con una ventaja de 226 a 195 votos y contó con el respaldo de una minoría de republicanos que se unieron a los demócratas para impulsar la iniciativa, desbloqueando meses de bloqueos legislativos.
Este respaldo bipartidista se produce en un contexto donde algunos miembros republicanos desafían la línea oficial del partido y las prioridades de Trump, quien ya había restringido el apoyo que el gobierno estadounidense brinda a Ucrania desde su regreso al poder. La medida incluye una autorización de más de mil millones de dólares para asistencia directa y hasta ocho mil millones en préstamos para la reconstrucción del país afectado por el conflicto bélico con Rusia.
La ley también contempla ampliar las sanciones económicas y controles a entidades vinculadas con el gobierno ruso, procurando ejercer mayor presión ante la prolongación del enfrentamiento armado. No obstante, la aprobación en la Cámara debe ser seguida por el Senado, donde los líderes republicanos se han mostrado reticentes a avanzar sin indicaciones claras y con expectativa hacia la postura presidencial. El proyecto podría enfrentar un veto de Trump si llega a su escritorio sin modificaciones.
En paralelo, un bloque reducido de congresistas republicanos apoyó una resolución que exige la retirada inmediata de las tropas estadounidenses de las confrontaciones con Irán, a menos que se declare oficialmente la guerra o se autorice el uso de la fuerza. Estas acciones reflejan las crecientes fisuras dentro del Partido Republicano sobre asuntos de política exterior durante el segundo mandato presidencial.
Olha Stefanishyna, embajadora de Ucrania en Estados Unidos, destacó la importancia de esta aprobación como un paso significativo en el respaldo bipartidista hacia su país, a pesar de los recientes recortes en la ayuda estadounidense y la persistencia de los ataques mutuos entre Ucrania y Rusia con misiles, drones y artillería.

