Victoria Villarruel continúa con una estrategia de recorridas por casi todo el país que la posiciona como candidata presidencial, pese a sus reiteradas declaraciones de que no piensa en 2027. Tras ser marginada del reparto de poder en la Casa Rosada, la vicepresidenta y jefa de la Cámara alta se refugió en el Senado, donde concentra su actividad política lejos de la interna con Javier Milei y su hermana Karina.
En su rol como presidenta del Senado, Villarruel se jacta de haber ejecutado un recorte de 27.000 millones de pesos, reduciendo 1.100 cargos en la planta de personal y llevando los retiros voluntarios de 5.000 trabajadores a menos de 3.900 para 2026. A diferencia de otros vicepresidentes, ha mantenido su protagonismo político sin perder visibilidad, aunque evita las notas de prensa tras aquella entrevista en TN que dinamitó su relación con los hermanos Milei.
En cada parada por el interior, visita sectores productivos, se interioriza sobre la situación financiera de empresas locales y sostiene un discurso "sin promesas populistas". Este fue el tono de su mensaje por el Día del Trabajador, donde destacó la "incertidumbre" que genera el plan económico del Gobierno, aunque simultáneamente valoró a quienes "no bajan los brazos".
Villarruel tiene en carpeta visitas a La Pampa, Chaco y San Juan, provincias gobernadas por la oposición. Desde su entorno explican que las propuestas se arman "escuchando a los que están allá", porque las soluciones que se elaboran a distancia "difícilmente se puedan solucionar".
Por ahora, la vicepresidenta disfruta de la caída en la imagen positiva de Milei. Como la mayoría de la oposición, considera que el escándalo de Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, representa un lastre para el presidente. Incluso evitó posar junto al jefe de Gabinete en un homenaje al papa Francisco en Luján, acusándolo de ser parte de la casta.
Aunque Villarruel busca despegarse del peronismo, no descarta alianzas con gobernadores para ganarle a Milei. Ha acumulado fotos con mandatarios de diversas provincias: Gildo Insfrán en Formosa, Ricardo Quintela en La Rioja, Gustavo Sáenz en Salta, Carlos Sadir en Jujuy, Raúl Jalil en Catamarca, Gerardo Zamora en Santiago del Estero, Osvaldo Jaldo en Tucumán y Hugo Passalacqua en Misiones. También se reunió con gobernadores cercanos al Gobierno como Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora, Ignacio Torres, Claudio Poggi, Rolando Figueroa, Alfredo Cornejo y Gustavo Valdés.
Aún no definió si competirá con un sello propio, si buscará alianza con Mauricio Macri o si terminará abierta a acuerdos con el peronismo federal, pero siempre lejos del kirchnerismo. Lo que está claro es su determinación de no volver a responder sobre la interna con la Casa Rosada.