Frente a las crecientes olas de calor relacionadas con el cambio climático, el Ministerio de Educación propuso que los exámenes, especialmente los de final de curso, no se programen más en horario vespertino. La medida busca proteger a los estudiantes de las altas temperaturas que suelen presentarse entre las 14 y las 18 horas durante los meses de mayo y junio.
El ministro remarcó que las horas recomendadas para rendir pruebas son entre las 8 y las 12 de la mañana, cuando las condiciones climáticas son más frescas y menos perjudiciales para el rendimiento y la salud de los alumnos. Destacó que esta iniciativa responde a la necesidad de adaptar la organización académica ante el acelerado calentamiento global.
En el contexto actual, tras la realización de los exámenes de francés y matemáticas para estudiantes de primer año, los alumnos de último año completaron recientemente una evaluación de filosofía en horario matutino. Esto ocurre después de un inicio de junio con temperaturas moderadas, pero se anticipa un nuevo episodio de calor con máximas superiores a 35°C en gran parte del territorio nacional, antes de la llegada oficial del verano.
La planificación de los exámenes ahora deberá considerar estos cambios climáticos recurrentes para evitar poner en riesgo la salud y el desempeño de los estudiantes en momentos clave del ciclo escolar.

