Bariloche implementa un programa de mediación escolar diseñado para prevenir y descomprimir los conflictos entre estudiantes en las escuelas secundarias. La iniciativa busca frenar la escalada de situaciones de violencia que se generan dentro y fuera del aula, incluyendo peleas, bullying y disputas que también se trasladan a las redes sociales y espacios comunitarios.
El proyecto nació tras un acuerdo entre supervisores de educación secundaria y la Defensoría del Pueblo, que definieron un protocolo para promover el diálogo, la escucha activa y la construcción de acuerdos. Para ello, se capacita tanto a estudiantes como a adultos responsables en las escuelas, con el fin de fortalecer la convivencia mediante estrategias colaborativas y respetuosas.
En abril comenzaron los talleres en dos escuelas secundarias, dirigidos a alumnos de segundo y tercer año, con una duración de ocho meses. Los encuentros, que ocurren una vez por semana, combinan actividades lúdicas con espacios formativos para enseñar el significado y la función de la mediación. El objetivo es concienciar a la comunidad educativa sobre la importancia de identificar el conflicto como un fenómeno natural que puede gestionarse sin violencia.
La Defensoría del Pueblo también ofrece mediación comunitaria para resolver disputas entre vecinos, familias e instituciones, acumulando un número creciente de casos a lo largo del año. Esta experiencia exitosa inspira ahora la extensión de la técnica al ámbito escolar, promoviendo un ambiente que favorezca la paz social y el diálogo.
La práctica de la mediación permite bajar tensiones y encontrar soluciones compartidas, centradas en la palabra y la escucha, lo que contribuye a evitar confrontaciones profundas. Cuando el programa termine este año, se evaluarán los resultados para considerar su expansión a otras escuelas en 2027.