El emblemático restaurante que fuera un punto de encuentro en el centro porteño reabrió sus puertas tras varios meses cerrado debido a problemas económicos. Ahora funciona en una nueva dirección y bajo el nombre “Palacio de las Papas Fritas”, una variación del tradicional “El Palacio de la Papa Frita”.
El local, conocido por sus platos clásicos como las papas soufflé, cambió su ubicación a Paraná 350 luego de dejar su histórico sitio en avenida Corrientes. La reapertura llegó luego de enfrentar un concurso preventivo y la quiebra de la sociedad responsable del negocio, circunstancias que llevaron al cierre temporal a principios de marzo. A pesar del cambio de nombre, el interior conserva elementos de su identidad original, como el logo y parte de la carta.
El menú mantiene varios de sus platos emblemáticos con precios que rondan desde las papas hasta los principales robustos en carne y pollo. Entre las opciones se encuentran:
- Papas soufflé
- Papas españolas y al natural
- Cortes como costillitas de cerdo a la riojana y bife de chorizo
- Milanesa de ternera a la napolitana y suprema de pollo en diferentes preparaciones
- Tallarines con pesto
- Postres clásicos como flan casero, panqueque de dulce de leche y almendrado
En cuanto a las bebidas, ofrecen gaseosas, cerveza y jugo de naranja exprimido. De acuerdo con los precios, una pareja podría gastar cerca de $61.700 al elegir dos platos principales, dos bebidas y dos postres.
La mudanza y reapertura buscan mantener viva la propuesta gastronómica que fue un punto de referencia para clientes habituales en la zona, a pesar de las dificultades financieras que obligaron a la empresa a dejar su local original. Mientras la empresa justificó el cierre con la imposibilidad de afrontar el alquiler, la situación legal fue más compleja, con un concurso preventivo en trámite.