La morosidad en las billeteras digitales escaló notablemente, alcanzando un índice que superó el 27%. Esta cifra refleja un aumento considerable en comparación con otros segmentos financieros y plantea desafíos tanto para las plataformas como para sus usuarios.

Estos servicios suelen atender a personas no bancarizadas, por lo que entregan préstamos con menores garantías y aplican tasas de interés elevadas para compensar el riesgo. Sin embargo, ante impagos millonarios, las fintech activan un proceso gradual de recuperación que comienza con seguimiento intensivo y comunicación directa con el deudor.

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Cuando un usuario acumula atrasos en sus cuotas, las plataformas utilizan todos los medios de contacto disponibles para intentar regularizar la situación, ofreciendo alternativas de pago acordes a la capacidad de cada cliente. A pesar de esta gestión personalizada, si el incumplimiento persiste más allá de 30 días, la deuda se reporta al Banco Central, lo que afecta el historial crediticio del deudor y limita su acceso a futuros créditos.

Con atrasos mayores a 60 o 90 días, muchas fintech derivan la cobranza a equipos especializados o a agencias externas, y en casos extremos pueden iniciar acciones judiciales contra el cliente. Esta judicialización puede implicar consecuencias legales más severas y un impacto permanente en la reputación financiera del usuario.

Para prevenir la morosidad, las fintech aplican filtros previos a la entrega del préstamo, incluidos cruces de información con inteligencia artificial para evaluar antecedentes financieros. Además, ajustan las tasas de interés por encima de los valores referenciales del Banco Central para cubrir potenciales pérdidas asociadas a carteras incobrables.

En resumen, la creciente deuda impaga en billeteras digitales obliga a quienes gestionan estos servicios a implementar mecanismos de control y recuperación que buscan equilibrar el riesgo financiero, mientras que para los usuarios representa una advertencia sobre las consecuencias de no cumplir con las obligaciones crediticias.