Con los avances de la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización, el perfil que demandan las empresas ha cambiado de forma significativa. Ya no basta contar con un título universitario; las organizaciones priorizan la capacidad para adaptarse a entornos dinámicos y el manejo de herramientas digitales junto con habilidades blandas.
Un estudio realizado por Randstad identificó las carreras con mayor proyección en Argentina, donde las profesiones tecnológicas dominan la demanda, pero también mantienen su relevancia disciplinas tradicionales como ingeniería y enfermería, además de especialidades emergentes vinculadas con la sostenibilidad y los negocios digitales.
Desde el área de Recursos Humanos de una empresa petrolera nacional se señaló que el foco de las empresas ha cambiado: primero se busca encontrar el perfil humano que pueda crecer dentro de la organización y luego se forman las competencias técnicas específicas. Este enfoque refleja la importancia creciente de lo que se denomina Formación 4.0, que integra conocimientos propios de cada profesión con competencias digitales y la capacidad para desarrollarse en escenarios laborales en constante mutación.
Las compañías valoran especialmente:
- La capacidad de adaptación al cambio.
- El manejo de herramientas digitales e inteligencia artificial.
- El aprendizaje y la actualización constante.
- El pensamiento crítico y la inteligencia emocional.
- La comunicación efectiva y el trabajo en equipo.
Estas competencias permiten a los trabajadores resolver problemas, automatizar procesos y aprovechar nuevas tecnologías, convirtiéndose en un diferencial frente a otros candidatos. El título universitario sigue siendo un valor importante, pero ya no es el único ni el más determinante para acceder a un empleo.
El ingreso creciente de la inteligencia artificial en el entorno laboral genera inquietudes sobre la posible sustitución de empleos. Sin embargo, la mirada de expertos apunta a que esta tecnología transformará las tareas más que eliminar puestos, dando lugar a nuevos perfiles profesionales con enfoque tecnológico y capacidades sociales que favorezcan la innovación y la adaptación constante.