Banco Provincia presentó un plan integral llamado Ponete al día que facilita la refinanciación de deudas para personas en mora, con una importante reducción en las tasas de interés y mayores plazos de pago. La iniciativa se dirige principalmente a quienes tenían compromisos impagos hasta fines de mayo de 2026, y busca aliviar la carga financiera en un contexto complejo para los ingresos familiares.
El plan ofrece una extensión de hasta 72 meses para refinanciar deudas, con tasas segmentadas según el tipo de morosidad y el perfil del cliente. Para quienes registran mora temprana, es decir atrasos hasta 90 días, la tasa anual baja al 50% para asalariados, jubilados y pensionados que cobran por el banco. En el caso de clientes con ingresos equivalentes a hasta cuatro salarios mínimos, es decir cerca de $1.470.000, la tasa se reduce al 39%, con una cuota mensual aproximada por cada millón refinanciado de $36.110 a 72 meses.
En situaciones de mora avanzada, que superan los 90 días de atraso, el banco ofrece un plan con tasa aún más baja, del 31% anual. Esta opción está destinada a personas con sobreendeudamiento que, bajo un sistema convencional, destinarían más del 50% de sus ingresos al pago. La cuota mensual estimada en este caso es de $30.732 por cada millón refinanciado a seis años.
También se lanzó un esquema específico para quienes necesitan refinanciar deudas de tarjetas de crédito Visa y Mastercard emitidas por Banco Provincia. Este plan permite hacerlo con una tasa del 41% en hasta 60 cuotas, para deudas de hasta $10 millones y atrasos de hasta 70 días. La cuota mensual calculada por millón refinanciado llega a $39.418. Un beneficio adicional es que el cliente puede seguir usando la tarjeta con el límite disponible restante tras la refinanciación, manteniendo parte del acceso habitual al crédito.
El programa tiene un enfoque especial en los sectores público y previsional dado que concentran más de 2 millones de beneficiarios que cobran sus haberes y jubilaciones por Banco Provincia. Estas poblaciones enfrentan mayores dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras, lo que motivó el diseño de condiciones más accesibles y segmentadas.