El Gran Premio de Barcelona terminó en decepción para Franco Colapinto tras recibir una sanción de diez segundos que lo relegó del octavo al décimo puesto. La penalización fue aplicada por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) luego de que el piloto argentino no redujera lo suficiente su velocidad en una zona con bandera amarilla simple durante la competencia.
Los comisarios deportivos notificaron la decisión horas después de la carrera, luego de analizar datos detallados como el posicionamiento vía GPS, telemetría, videos y comunicaciones por radio. A pesar de que Colapinto aminoró su ritmo, la FIA consideró que la reducción fue insuficiente para cumplir con las normas del reglamento deportivo vigente, específicamente el artículo B1.8.4.a.
La sanción no solo afectó la posición final del piloto, sino que también le sumó un punto en la superlicencia, documento que controla la conducta y penalidades de los pilotos; acumular doce puntos en un año implica la suspensión automática de una fecha. Como consecuencia del castigo, Colapinto perdió tres puntos en el campeonato y terminó sumando solo uno para Alpine en una jornada que había comenzado con expectativas positivas.
En la misma jornada y por infracciones relacionadas con el procedimiento de largada, Carlos Sainz y Alex Albon fueron sancionados, aunque únicamente con multas económicas de cinco mil euros cada uno, sin afectar sus posiciones en la carrera.

