Después de asegurar su pase a octavos de final del Mundial tras vencer a Suecia, la selección francesa regresó rápidamente a Boston para centrarse en la recuperación y preparar el partido contra Paraguay, previsto para este sábado en Filadelfia. El equipo enfrentará condiciones de calor extremo, con temperaturas que llegarán a superar los 35 grados en Boston y se espera que superen los 40 grados durante el encuentro decisivo.
Los jugadores que tuvieron menor participación en el partido contra Suecia realizaron ejercicios de oposición y pases para mantenerse activos. Destacó Désiré Doué, quien anotó varios goles durante las prácticas. Mientras tanto, figuras como Mbappé, Dembélé y otros corrieron en el campo, y el lesionado Marcus Thuram trabajó en bicicleta para mantener la forma sin exigirse demasiado.
El cuerpo técnico estableció pausas frecuentes en los entrenamientos para asegurar la hidratación de los jugadores y aplicó medidas como la colocación de toallas frías para mitigar el impacto del sofocante calor que afecta la región esta semana. Se prevé que las condiciones climáticas empeoren antes del próximo partido, lo que obligará al equipo a adaptarse para mantener su rendimiento óptimo.
Además del avance deportivo, Michael Olise recibió elogios destacados, incluyendo los de Thierry Henry, quien resaltó su inteligencia en el juego y su impacto en el equipo. Aunque Kylian Mbappé sigue siendo considerado el jugador más determinante por sus estadísticas y momentos decisivos, Olise fue señalado como uno de los futbolistas clave en la actual fase del torneo debido a sus asistencias y jugadas sobresalientes.
El plantel realizará su próximo entrenamiento colectivo este jueves para continuar con la preparación dirigida a superar las complicadas condiciones climáticas y mantener el nivel competitivo en la previa del encuentro contra Paraguay.