Cuatro clubes de barrio de Berisso recibieron recientemente pelotas, conos y escaleritas en una entrega impulsada por Pablo Swar, quien busca transformar esta iniciativa en una partida presupuestaria fija del municipio. La propuesta pretende expandirse a otras cinco entidades barriales en las próximas semanas, fortaleciendo el apoyo a los clubes populares de la ciudad.
Esta planificación se da en un contexto desafiante para las instituciones deportivas locales, que atraviesan dificultades que exceden la falta de equipamiento. La crisis energética y el aumento en las tarifas de luz y gas afectan gravemente su funcionamiento, complicando su sostenimiento económico. En este sentido, Swar expresó la necesidad de facilitar el acceso a subsidios energéticos especiales que reducen un 35% las facturas, beneficio al que muchas entidades aún no han podido adherirse por trámites pendientes.
El Régimen de Promoción de los Clubes de Barrio y de Pueblo permite acceder a tarifas diferenciales a través de un proceso de reempadronamiento, que fue extendido recientemente por la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético. Sin embargo, una parte importante de los clubes no inició este procedimiento, lo que impacta directamente en sus costos operativos.
Esta dualidad entre la entrega de equipamiento básico y la asistencia en servicios esenciales forma parte de una estrategia integrada para fortalecer a las instituciones comunitarias. Swar, además de liderar las visitas a los clubes Villa España y Trabajadores de Berisso, mantiene gestiones con autoridades nacionales para agilizar subsidios, mejorar el acceso a transporte infantil y facilitar trámites del RENAPER en la ciudad.
La región que integran Berisso, La Plata y Ensenada concentra cerca de veinte clubes populares organizados en la Asociación Civil Observatorio de Clubes, un reflejo de la importancia social y deportiva que tienen estas entidades. El proyecto de Swar busca sustentarse como política pública, garantizando recursos permanentes que permitan a los clubes afrontar tanto sus necesidades materiales como las crecientes obligaciones económicas.