El acuerdo UE-Mercosur que entró en vigor el 1º de mayo abre perspectivas de crecimiento económico para Argentina. Según proyecciones, las inversiones europeas podrían alcanzar los 92 mil millones de dólares acumulados hacia el cierre de la década, mientras que las exportaciones argentinas a ese destino casi se duplicarían, pasando de 8.499 millones de dólares en 2025 a aproximadamente 15.100 millones en 2030.
La Unión Europea ya es el principal emisor de Inversión Extranjera Directa en Argentina, con un stock acumulado de 75 mil millones de dólares, equivalente al 40% del total de capital extranjero radicado en el país. España destaca como el segundo mayor inversor individual, con 24.981 millones de dólares concentrados en infraestructura, banca y energía. El acuerdo integra una zona con más de 740 millones de consumidores y cerca del 25% del PIB global.
Los flujos netos anuales de inversión europea podrían duplicarse respecto a su promedio histórico reciente, pasando de aproximadamente 1.800 millones de dólares a un rango entre 3.500 y 4.000 millones anuales. El nuevo marco institucional reduce el riesgo percibido y proporciona la certidumbre regulatoria que potencia la inversión industrial de largo plazo. A diferencia de ciclos anteriores, estos capitales se orientarán al desarrollo de capacidades exportadoras y no al mercado interno.
En materia de exportaciones, el incremento del 79% en valor combina dos factores: el crecimiento natural de la demanda europea, que importa alrededor de 2,8 billones de dólares anuales en bienes de terceros países, y la ganancia de participación de mercado. Argentina pasaría de capturar el 0,30% de ese flujo en la actualidad a alcanzar el 0,50% en 2030, un incremento de 66% en market share.