El presidente Javier Milei anunció que su administración está desarrollando una legislación que permita el cierre automático del Estado cuando se termine el financiamiento presupuestario. Esta iniciativa se inspira en los mecanismos de “shutdown” aplicados en Estados Unidos, donde la falta de aprobación o firma del presupuesto provoca la paralización temporal de agencias federales.
En la entrevista con la plataforma Neura, Milei explicó que su proyecto permitiría que las dependencias públicas se apaguen sin intervención directa, una medida que busca evitar la continuidad del gasto sin respaldo financiero. Aunque no detalló cómo se ajustaría esta propuesta al marco constitucional argentino, aseguró que con este sistema el Estado se detendría en ausencia de fondos suficientes.
El mecanismo estadounidense, en vigor desde hace décadas, congela las funciones no esenciales y suspende a empleados públicos hasta que se restablece la financiación. El cierre más largo en Estados Unidos duró más de 40 días, producto de desacuerdos sobre subsidios en la salud. Milei plantea incorporar un dispositivo similar dentro de un paquete de reformas estructurales en el país.
Este conjunto de reformas, que se trabaja junto al ministro de Economía, Luis Caputo; el gobernador del Banco Central, Santiago Bausili; y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, incluye además la prohibición expresa al Banco Central para financiar al Tesoro mediante emisión monetaria.
Entre las medidas más destacadas se encuentra la introducción de sanciones penales para quienes violen la independencia del Banco Central al emitir dinero para gasto público. Milei considera que la impresión de dinero es una forma de fraude, vinculándolo con delitos penales como la falsificación de moneda.
Estas reformas también abordan modificaciones en las reglas de los mercados de capitales y proponen una nueva ley denominada “Inocencia Fiscal”. El paquete legislativo fue presentado a legisladores del partido La Libertad Avanza la semana pasada y busca poner fin a lo que Milei calificó como décadas de desconfianza en la gestión estatal.