Después de una remontada histórica y una victoria clave frente a Egipto, la selección argentina regresó a su base en Kansas City para iniciar la preparación del partido por cuartos de final contra Suiza. El cuerpo técnico planificó una serie de entrenamientos y descansos para que el plantel llegue en óptimas condiciones al duelo decisivo del Mundial.
El equipo y todo el cuerpo de delegación se instalaron nuevamente en el Hotel Origin, centro de la concentración desde antes de la Copa del Mundo. Allí, los jugadores realizarán tareas regenerativas en el primer día tras el regreso y poco a poco irán intensificando el trabajo en cancha, respetando los tiempos establecidos para recuperarse del esfuerzo realizado durante el partido contra Egipto.
La preparación contempla sesiones en el centro deportivo del Sporting Kansas City, donde la selección entrenará a puertas cerradas para mantener la concentración y evitar filtraciones tácticas. Se espera que el jueves el plantel se entrene sin presencia de la prensa y que el viernes se realice la práctica final, que incluirá atención a los medios para algunos futbolistas y una conferencia de prensa de Lionel Scaloni en el estadio de los KC Chiefs, el mismo escenario donde Argentina abrió el Mundial ante Argelia.
Un aspecto favorable para Argentina es la limpieza de sanciones por tarjetas amarillas a partir de esta instancia, lo que permitirá que todos los jugadores estén disponibles en condiciones óptimas para enfrentar a Suiza. La selección es el único equipo sudamericano que continúa en competencia, compartiendo el grupo de avanzados con países europeos y Marruecos.
El entrenador Lionel Scaloni tendrá pocos días para ajustar detalles y diseñar la estrategia frente al equipo europeo, pero el reciente triunfo y la actuación destacada de figuras como Lionel Messi, Cuti Romero y Leandro Paredes fortalecen la confianza del cuerpo técnico y de la plantilla para buscar el pase a semifinales.