Un hombre falleció en un tiroteo ocurrido en una zona residencial de Biddeford, Maine, en el que intervinieron agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Autoridades locales confirmaron la apertura de una investigación en conjunto con el FBI y la policía estatal para esclarecer los hechos que motivaron la muerte.
La víctima, identificada por grupos de derechos humanos como un colombiano de 26 años, recibió al menos cuatro disparos según testigos presenciales. Un testigo relató que observó un sedán blanco rodeado por varios agentes de ICE momentos antes de escuchar los disparos. La gobernadora demócrata del estado afirmó que las autoridades están trabajando junto al fiscal general y al médico forense para determinar con exactitud qué ocurrió.
Además del despliegue policial, en el lugar se estableció un perímetro de seguridad donde también se concentraron manifestantes contrarios a ICE. La representante federal demócrata Chellie Pingree expresó su conmoción y solidaridad con la víctima y su familia, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional, bajo cuya jurisdicción está ICE, no emitió una declaración inmediata.
Este incidente se suma a una serie de casos similares recientes, entre ellos la muerte de un mexicano baleado por un agente de ICE durante un operativo en Houston y la controversia generada por tiroteos fatales en operaciones de la policía de inmigración en Minneapolis. Estos hechos reabren el debate sobre las prácticas y protocolos de las fuerzas federales en el marco de las campañas migratorias vigentes.