El Día Internacional de la Bisexualidad se celebra anualmente el 23 de septiembre desde 1998, con el objetivo central de reconocer y visibilizar a quienes se sienten atraídos tanto por personas de su mismo género como de otro. Esta fecha busca además fomentar la inclusión y la defensa de los derechos de una comunidad que a menudo enfrenta prejuicios tanto desde la sociedad en general como dentro de los propios espacios del colectivo LGBTQ+.
La creación de esta jornada surgió para contrarrestar la invisibilización y el estigma que históricamente han padecido las personas bisexuales. En efecto, a pesar de ser una orientación sexual reconocida, la bisexualidad continúa siendo malinterpretada o negada, lo que dificulta el acceso igualitario a derechos y espacios de expresión. Esta conmemoración invita a reflexionar sobre los desafíos específicos que atraviesan las personas bisexuales, tales como la discriminación, la doble estigmatización y la falta de representación adecuada en medios y políticas públicas.
Durante este día, distintas organizaciones y activistas impulsan actividades de sensibilización, charlas, campañas y encuentros para promover una comprensión más amplia y respetuosa de la bisexualidad. La jornada también cumple una función educativa, aclarando mitos y desinformación acerca de esta orientación, y busca fortalecer el sentido de comunidad entre quienes se identifican con ella.
Además, se destaca la importancia de ampliar el debate sobre la diversidad sexual en su conjunto, contemplando las particularidades de cada identidad. Reconocer la bisexualidad como categoría legítima contribuye a construir una sociedad más inclusiva, donde las expresiones afectivas y sexuales sean respetadas sin prejuicios.