El presidente Santiago Peña dio marcha atrás con su renuncia y aseguró que se presentará ante el Senado para ejercer su defensa en el juicio político abierto por el caso Ueno Bank. Esta decisión fue comunicada formalmente a través de un mensaje oficial donde destacó la importancia de esclarecer los hechos y garantizar el pago a los ahorristas afectados.
Peña señaló que su principal preocupación es preservar los intereses de los clientes del banco involucrado, por lo que consideró fundamental asumir su responsabilidad y colaborar con las investigaciones. El mandatario rechazó las acusaciones que dieron pie al proceso y apuntó a un contexto de presiones políticas y mediáticas.
El caso Ueno Bank se centra en irregularidades financieras y denuncias que generaron conmoción en el ámbito político y económico del país. El juicio político representa un mecanismo constitucional previsto para evaluar la conducta de funcionarios públicos y, en este contexto, el Poder Legislativo tendrá un rol definitivo para determinar responsabilidades.
La convocatoria a Peña implica que deberá responder ante los legisladores, quienes analizarán la evidencia y los argumentos tanto de la defensa como de los acusadores. Mientras tanto, el presidente mantiene su postura de colaborar con el proceso y enfatiza la necesidad de estabilidad para el sistema financiero.
Esta situación se desarrolló en medio de un escenario de tensión política, con repercusiones inmediatas en la confianza institucional y en los mercados. El mandatario insistió en que su prioridad sigue siendo la recuperación del crédito y el respaldo a los sectores afectados.