Un llamado anónimo al 911 que amenazaba con hacer explotar la Casa Rosada y matar al presidente Javier Milei movilizó de inmediato a las fuerzas de seguridad. El mensaje, recibido por la Policía de la Ciudad, desató la activación de protocolos preventivos y el despliegue de brigadas de explosivos para inspeccionar las zonas críticas.
El alertante se comunicó desde un número telefónico fijo y lanzó una advertencia contundente antes de cortar bruscamente la llamada, asegurando que «van a volar todos los argentinos, matar a Milei y hacer volar la Casa Rosada», según el informe oficial. Ante esta amenaza directa, las autoridades ordenaron patrullajes, revisiones y un operativo especial en el perímetro tanto de la sede gubernamental como en la Quinta de Olivos, donde se encontraba el mandatario.
Para abordar la situación, se coordinó el trabajo conjunto entre diversas divisiones especializadas:
- La Brigada de Explosivos realizó inspecciones detalladas en las áreas mencionadas para descartar el riesgo de artefactos explosivos.
- La División Delitos Constitucionales se encargó de la investigación para identificar el origen y responsable de la llamada amenazante.
- La División Gobierno – 1 colaboró en la coordinación operativa bajo supervisión policial.
- La División Central Operativa de Información y Alarmas contabilizó y gestionó las alarmas recibidas para mantener la cadena de comunicación efectiva.
La rápida activación de las fuerzas de seguridad evidenció la prioridad máxima que se dio a la protección del presidente y los principales edificios oficiales tras la amenaza. Hasta el momento, no se registraron hallazgos de artefactos ni nuevas comunicaciones de riesgo.