YPF implementará un aumento del 1% en los precios de los combustibles a partir de mediados de mayo, según confirmó el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín. Esta medida responde a un análisis de la dinámica del mercado y busca evitar impactos abruptos en los surtidores.
Al mismo tiempo, la petrolera estatal decidió extender el congelamiento de precios por 45 días adicionales, manteniendo vigente su sistema de “buffer de precios” para amortiguar las fluctuaciones internacionales del crudo, que actualmente supera los US$100 por barril. Este mecanismo implica crear una cuenta compensadora que permite diferir el traslado total de los costos hacia el consumidor final hasta que las condiciones del mercado se estabilicen.
Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, el precio de los combustibles en Argentina aumentó más de 23%, y se prevé un ajuste pendiente cercano al 15%. La estrategia de YPF intenta controlar esta suba para preservar la demanda sin sacrificar la rentabilidad, ni afectar a los accionistas.
Además, la empresa continuará aplicando un sistema denominado «micropircing», que ajusta los precios según la oferta y demanda, estableciendo tarifas diferenciadas por franjas horarias, corredores viales y regiones geográficas. Esta política busca optimizar las ganancias respetando las condiciones del mercado local.
Horacio Marín destacó que el compromiso de YPF es mantener un equilibrio entre el abastecimiento sostenible y la protección del consumidor en un contexto de mercado libre, sin trasladar automáticamente los altibajos del petróleo internacional a la Argentina.

