Rusia llevó a cabo el mayor ataque aéreo con drones desde el inicio de la guerra, concentrando cientos de aparatos en el bombardeo de Kiev y diversas ciudades ucranianas. Durante una sola noche se dispararon más de 670 drones de ataque y 56 misiles, según informó el gobierno ucraniano. La ofensiva produjo daños en 20 puntos distintos de la capital y zonas cercanas, además de causar al menos tres muertos y decenas de heridos, entre ellos dos niños.

Las fuerzas de defensa aérea ucranianas consiguieron derribar gran parte de los ataques, interceptando más de 40 misiles y cerca de 650 drones durante las horas de mayor intensidad. Sin embargo, las consecuencias incluyeron estragos en edificios residenciales, donde parte de un inmueble de nueve pisos colapsó tras el impacto de un dron, dejando a personas atrapadas bajo los escombros y en plena labor de rescate.

AfiliaGo - DafaBet Latam

El bombardeo también impactó su infraestructura crítica: se registraron cortes en el suministro eléctrico en 11 regiones y la ciudad de Kiev enfrentó interrupciones en el abastecimiento de agua. Además, las autoridades reportaron daños en instalaciones portuarias de Odesa, infraestructura ferroviaria y redes energéticas en Kremenchuk, evidenciando que el ataque buscó afectar múltiples sectores estratégicos del país.

El presidente ucraniano destacó que estos ataques, que suman más de 1.560 drones lanzados desde el miércoles, contradicen cualquier señal de fin del conflicto y subrayó la necesidad del apoyo internacional para fortalecer la defensa aérea. Mientras tanto, el Kremlin no emitió respuesta inmediata al respecto, pese a que su mandatario había señalado días atrás que la guerra parecía acercarse a su conclusión.

El alcalde de Kiev alertó sobre la gravedad de los daños y pidió cautela debido a la posibilidad de más víctimas bajo los restos de los edificios. Equipos de emergencia se encuentran trabajando intensamente para liberar a atrapados y garantizar servicios básicos para la población.