La renuncia de Manuel Adorni al cargo de jefe de Gabinete desató una nueva polémica en el núcleo del gobierno de Javier Milei, en la que Victoria Villarruel volvió a expresar de modo contundente su rechazo hacia los cercanos al presidente. La vicepresidenta no solo celebró la salida de uno de sus principales opositores internos, sino que también aprovechó para lanzar una contundente burla dirigida a Karina Milei, secretaria general de Presidencia y hermana del mandatario.
En un mensaje público, Karina Milei valoró la labor de Adorni, destacando su compromiso con las ideas de libertad y el compromiso político, al tiempo que lamentó las “difíciles circunstancias” que atravesaba tanto él como su familia. Sin embargo, la respuesta de Villarruel fue una fría pero punzante ironía: aseguró que su interés estaba solo en «leer los comentarios» sobre la renuncia, lo que generó un fuerte revuelo en las redes sociales, especialmente en X (antes Twitter).
Este episodio evidencia las profundas diferencias internas que atraviesa el oficialismo. Desde el inicio de la gestión, Villarruel se distanció de los dirigentes más cercanos a Milei, denunciando reiteradas exclusiones y desplantes. La caída de Adorni representa, para la titular del Senado, una victoria simbólica y confirma la creciente fractura entre distintos sectores libertarios.
En las redes, la reacción fue dividida. Algunos usuarios aplaudieron el sarcasmo de Villarruel como una muestra de valentía política, mientras que otros integrantes del espacio libertario le exigieron que renuncie, cuestionando su alineamiento con la línea oficial del presidente. Esta disputa pública deja en evidencia que las diferencias internas podrían consolidarse como un nuevo foco de conflicto en la administración.