Durante la celebración por el Día de la Bandera en Rosario, Victoria Villarruel volvió a mostrar su distancia con el Gobierno nacional y cuestionó duramente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La vicepresidenta afirmó que no hay nadie más enfrentado a los valores del General Manuel Belgrano que Adorni, en una crítica directa que marcó un nuevo capítulo en la tensión política interna.
Villarruel también denunció que se le negó la invitación formal para participar del acto, lo que consideró un mensaje negativo en pleno contexto democrático. Reprochó la exclusión y la falta de saludo que recibió, destacando que la bandera representa a todos los argentinos y que esos gestos generan una división innecesaria.
En medio del acto, las diferencias quedaron evidentes cuando mientras el Himno Nacional se entonaba, Villarruel permaneció mirando fijamente la bandera y no hacia el escenario principal, donde se encontraba el presidente y otros funcionarios, incluido Adorni. Sólo tras finalizar la ceremonia se giró hacia el escenario, gesto interpretado como un desencuentro público que ya había quedado expuesto durante otros eventos oficiales recientes.
La vicepresidenta subrayó que el Día de la Bandera debe enfocarse en la unión y en los valores que simboliza Belgrano, y expresó que la presencia de Adorni en la ceremonia no debería ser interpretada como un apoyo político. Consideró que el funcionario está en las antípodas de lo que representa la fecha patria, cuestionando además las investigaciones sobre posibles irregularidades en su patrimonio. Villarruel cerró sus declaraciones insistiendo en que la conmemoración se trata de recordar y respetar la figura histórica y no de respaldar a un actor político en particular.