La Unión de Trabajadores de la Educación Pública (UTEP) rechazó el bono de $300 mil otorgado a trabajadores estatales y lo calificó como un alivio insuficiente que no soluciona la crisis salarial docente. Su secretario general, Carlos Peralta, afirmó que este tipo de ayuda constituye apenas un “parche” y ratificó que la verdadera mejora debe construir aumentos en el salario básico.
Peralta explicó que la mayoría de los beneficiarios destinarán el bono a saldar deudas y no a reactivar el consumo como espera el gobierno provincial. Señaló que el monto no cubre ni el 20% de las obligaciones económicas acumuladas por muchos docentes. Además, alertó que la falta de incrementos sobre el básico afectará negativamente el aguinaldo y las jubilaciones, generando “docentes pobres, jubilados pobres y aguinaldos flacos”.
El Gobierno de San Luis oficializó el pago de un bono extra de $300 mil para empleados públicos, con fecha prevista para fines de mayo, mientras que beneficiarios del Plan de Inclusión social recibirán un pago adicional de $100 mil a principios de junio. Según las autoridades, esta medida inyectará unos $15 mil millones a la economía provincial. Sin embargo, desde UTEP advierten que la estrategia será insuficiente para revertir la precariedad salarial.
En respuesta, la UTEP anunció que llevará adelante reuniones y capacitaciones para fortalecer la comprensión de los recibos de sueldo entre los docentes. También anticiparon acciones conjuntas con otros sectores para pedir la derogación del decreto de presentismo y reclamar aumentos salariales incorporados al básico y de carácter permanente. El conflicto salarial persiste como una prioridad en la agenda sindical educativa.
Por último, Peralta destacó como ejemplo del deterioro la situación de una docente próxima a jubilarse, cuya previsión es recibir un aguinaldo que no superará los $450 mil, un reflejo claro del estancamiento y la pérdida de poder adquisitivo en el sector.

