El Superior Tribunal de Justicia (STJ) mantuvo la suspensión del juicio contra Mariano Mourelle Machado, único acusado por la muerte de Yonathan Valera Salazar, el repartidor que falleció tras ser atropellado en diciembre de 2024. La decisión anuló la acusación original, que imputaba homicidio simple con dolo eventual, y ordenó que el proceso regrese a la etapa previa para reformular los cargos.
La resolución confirma que el juicio previsto para octubre de 2026 queda postergado, ya que la causa deberá volver a la etapa de control de acusación. Este retroceso se debe a que la base de la acusación cambió en instancias anteriores, lo que afectó el derecho de defensa del imputado según el criterio del STJ. El tribunal no se pronunció sobre la naturaleza dolosa o culposa del caso, manteniendo abierta esa discusión para la nueva audiencia.
Los hechos ocurrieron cuando Valera Salazar, sobre su bicicleta, esperaba la luz verde del semáforo en la intersección de calles Héroes de Malvinas y San Juan. Mourelle conducía un Fiat Cronos a alta velocidad cuando impactó por detrás al delivery. La víctima fue arrastrada por el vehículo, chocó contra un colectivo y falleció en el lugar.
En el desarrollo del proceso judicial, la fiscalía había presentado una acusación por homicidio culposo agravado, mientras que la querella intentó avanzar sobre un cargo más grave, homicidio simple con dolo eventual. Sin embargo, esta última figura fue anulada y ahora deberá debatirse nuevamente en una audiencia que reformule los cargos conforme a las garantías procesales.

