La Cámara de Diputados no alcanzó el quórum necesario para sesionar y avanzar con la interpelación al jefe de Gabinete Manuel Adorni, un pedido impulsado por distintos sectores de la oposición. A pesar de la difusión de un documento crítico del PRO contra el Gobierno, el partido no asistió al recinto, dejando a la oposición a casi veinte votos de lograr el objetivo.

La sesión había sido solicitada por el socialista Esteban Paulón junto con legisladores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, la izquierda, y representantes como Natalia De la Sota y Nicolás Massot. El propósito era colocar en debate una interpelación que permita interrogar a Adorni, y eventualmente iniciar un proceso de censura. Para conseguir el apoyo, los convocantes propusieron ampliar el temario con proyectos de leyes sociales que interesan al oficialismo, como la reestructuración de deudas familiares, la continuidad del programa Remediar y la ampliación de licencias parentales.

AfiliaGo - DafaBet Latam

Sin embargo, estas iniciativas no lograron atraer los votos suficientes. Unión por la Patria, si bien no avaló la convocatoria, aportó la mayoría de sus integrantes para intentar alcanzar el quórum. En cambio, el PRO, que tiene un bloque de 12 diputados, se negó a concurrir a la sesión, pese a haber difundido horas antes un duro comunicado contra la gestión económica del Gobierno y críticas implícitas a Adorni. Desde el bloque liderado por Cristian Ritondo indicaron que no existe posibilidad de asistir, a menos que el expresidente Mauricio Macri ordene lo contrario en último momento.

La negativa del PRO de participar genera tensiones en la oposición, que lo señala por su falta de compromiso para destrabar la interpelación. Paulón destacó que la sesión habría sido una oportunidad para que Adorni responda en el recinto luego de una controvertida sesión de control donde, según la oposición, el funcionario brindó respuestas contradictorias y poco claras. Por su parte, Cecilia Moreau, vicejefa del bloque de Unión por la Patria, también criticó la resistencia de varios gobernadores opositores, como Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, para avanzar con la interpelación.