Axel Kicillof cuestionó con dureza el proyecto que la Cámara de Diputados aprobó para reducir el alcance del régimen de zona fría, lo que implica el recorte de subsidios al gas en varias provincias, incluida parte del territorio bonaerense. Consideró que esta medida tendrá consecuencias negativas en la economía familiar y en las condiciones de vida de millones de argentinos.
El gobernador responsabilizó al Gobierno nacional y al Congreso por apoyar una política que, según su criterio, traslada el costo de la crisis energética directamente a los hogares, en un contexto donde muchas familias ya enfrentan dificultades para cubrir necesidades básicas. Además, señaló que algunas disposiciones de la iniciativa podrían ser ilegales, lo que abriría la puerta a posibles recursos judiciales para revertir sus efectos.
Kicillof advirtió que la eliminación progresiva de los beneficios en las “zonas frías” provocará un aumento considerable en las tarifas del gas durante el invierno, afectando especialmente a sectores vulnerables. Reclamó al Senado que no sancione esta normativa para evitar agravar la situación social y energética del país. Destacó que, mientras otros gobiernos enfrentan las subas globales en el combustible y la energía con ayudas, el oficialismo argentino elige cargar ese esfuerzo sobre las familias.
El régimen de zona fría es un sistema que otorga subsidios especiales a las regiones con temperaturas bajas para aliviar el costo del gas en invierno. La propuesta aprobada por Diputados busca reducir su alcance territorial, dejando fuera a varias provincias y aumentando la tarifa para millones de usuarios.

