El Gobierno nacional confirmó que convocará a los rectores de las universidades públicas para establecer una mesa de diálogo que aborde la distribución y el control presupuestario tras la reciente movilización estudiantil y docente. La iniciativa busca responder a los reclamos sobre el ajuste en la educación superior y la falta de actualización de los recursos frente a la inflación.
El foco principal de esta reunión estará en analizar el esquema de asignación de partidas, con especial énfasis en los hospitales universitarios que dependen de estas instituciones. Fuentes oficiales explicaron que se pretende no solo discutir la cantidad de fondos otorgados, sino también reforzar los mecanismos de auditoría y rendición de cuentas para aumentar la transparencia en el uso de los recursos públicos.
Durante la Marcha Federal Universitaria, estudiantes, docentes y trabajadores del sector educativo advirtieron sobre las dificultades para sostener actividades cotidianas y proyectos de investigación debido a la reducción presupuestaria y la presión económica que afecta a las universidades. También señalaron que esta situación amenaza la continuidad de servicios esenciales vinculados a la salud y la ciencia, como los hospitales y laboratorios universitarios.
Desde el Ejecutivo ratificaron que el diálogo con el sistema universitario será constante, pero condicionaron cualquier incremento presupuestario a una supervisión rigurosa. El subsecretario de Políticas Universitarias explicó que la convocatoria se formalizará una vez concluida la protesta y que el Gobierno mantendrá su política de auditorías para garantizar un uso correcto de los fondos públicos.
Este enfrentamiento entre el Gobierno y las universidades públicas se consolida como un tema sensible en la agenda política nacional, en un contexto donde la educación superior reclama recursos adecuados que permitan cumplir con sus funciones académicas, asistenciales y de investigación.

