El oficialismo carece del respaldo que necesita en el Senado para suprimir las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Además, sus aliados muestran rechazo a la propuesta de habilitar listas colectoras, una figura que había sido criticada incluso dentro del propio oficialismo.

El debate principal se centra en la continuidad o eliminación de las PASO, que el Ejecutivo busca eliminar argumentando el alto costo económico de mantenerlas. Sin embargo, la oposición permanece cautelosa y no cede terreno, mientras sectores internos del oficialismo también dudan de algunas de las alternativas planteadas.

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En este contexto, el Ejecutivo había sugerido a gobernadores la posibilidad de permitir listas colectoras por distrito, aunque varios mandatarios provinciales ya expresaron su rechazo explícito. Entre ellos están gobernadores como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones) e Ignacio Torres (Chubut), que manifestaron su oposición durante actos y reuniones políticas recientes.

El debate electoral también genera divisiones internas. Por ejemplo, Patricia Bullrich calificó las colectoras como un “retroceso” y reconoció que no le agradan, aunque luego admitió que no se ha encontrado una alternativa mejor hasta el momento. En la previa a una sesión legislativa clave, un legislador oficialista reconoció que existen varias opciones sobre la mesa: eliminar las PASO, volverlas no obligatorias ni cerradas para afiliados, implementar financiamiento estatal gradual, o habilitar las colectoras.

Además, los socios del oficialismo – incluyendo a la UCR, el PRO y partidos provinciales – tampoco muestran entusiasmo por modificar el sistema actual. Un senador opositor señaló que los aliados del oficialismo exigen que los gobernadores resuelvan la compleja distribución de candidatos en todas las provincias, pero el histórico rechazo hace difícil avanzar en el corto plazo.

Por ahora, el Senado ha relegado el debate sobre la reforma electoral y prioriza otros temas, como la aprobación de la ley de zonas frías, que permitirá financiar el presupuesto universitario con recursos que provendrán de ese proyecto. Los aliados recuerdan que el compromiso original era cerrar cualquier cambio electoral antes de fin del primer semestre, pero hoy la expectativa es que estas definiciones se posterguen al último trimestre del año.

El Gobierno planea presentar una nueva ley electoral en septiembre, que incluirá el presupuesto para las elecciones de 2027, pero la falta de consenso en el Senado indica que las modificaciones en el sistema de votación seguirán siendo inciertas durante los próximos meses.