La figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en el centro de una fuerte crisis política, con sectores opositores que buscan acelerar su remoción mediante sesiones en el Congreso que incluyen mociones de censura. En un giro clave, el PRO manifestó su intención de apoyar el quórum para estas sesiones en la Cámara de Diputados, lo que podría facilitar un tratamiento más directo y contundente contra el funcionario.
El pedido de convocatoria para una sesión especial en Diputados se basa en un temario integrado por seis expedientes que van desde informes básicos y pedidos de interpelación hasta la moción de censura propiamente dicha. Aunque inicialmente la alianza opositora no había garantizado el quórum para esa sesión, el reciente cambio de postura del PRO refleja las tensiones internas que atraviesa el oficialismo y la fractura de su bloque de respaldo.
La controversia se profundizó tras la presentación pública de la declaración jurada del jefe de Gabinete y sus explicaciones sobre su patrimonio, consideradas poco convincentes por diversos actores políticos. Las críticas cruzaron el espectro partidario y llegaron incluso desde figuras oficialistas, incluida la senadora Patricia Bullrich, lo que evidencia el debilitamiento del respaldo hacia Adorni. Este contexto ha generado reclamos tanto de legisladores de oposición como de sectores aliados, que exigen una rendición de cuentas inmediata ante el Congreso.
En el Senado, el peronismo presentó una resolución para interpelar a Adorni y tratar la moción de censura, solicitando la convocatoria a una sesión urgente. Esta medida busca que el funcionario comparezca en un plazo máximo de siete días para explicar las irregularidades denunciadas. La iniciativa cuenta con el respaldo de otros bloques opositores, generando un frente político que complica aún más la continuidad del ministro coordinador.
El interbloque de la Unión Cívica Radical (UCR), junto a sus aliados dentro de Fuerzas del Cambio, acordó mantener reuniones esta semana para definir una postura común respecto a la situación de Adorni, aunque mostró una menor contundencia que la del PRO. En una sesión anterior, los principales bloques opositores ya habían decidido no aportar quórum para evitar un enfrentamiento abierto con el gobierno, pero el escenario cambió a raíz de las revelaciones patrimoniales y la creciente presión pública.
La oposición y algunos espacios aliados del oficialismo coinciden en que la continuidad de Manuel Adorni se volvió insostenible en el contexto político actual, lo que ha impulsado la estrategia de convocar sesiones con la intención de acelerar su eventual salida del Gabinete.

