La ley conocida como de «zonas frías», impulsada por el Ejecutivo para extender subsidios en áreas con bajas temperaturas, no logró el respaldo necesario en el Senado debido a la oposición de un sector clave dentro del oficialismo. Patricia Bullrich, líder del bloque libertario, se abstuvo de participar en la votación, generando una escalada en la confrontación interna con otros sectores, especialmente con la figura de Toto Caputo.
Este proyecto tiene como objetivo principal facilitar tarifas preferenciales en servicios públicos, y ampliar la cobertura de personas beneficiarias sobre las regiones donde se registran temperaturas extremas en invierno. Sin embargo, la falta de consenso político pone en riesgo su aprobación, ya que sectores aliados manifiestan diferencias sobre la conveniencia y el alcance de la ley.
La tensión se originó principalmente en torno a la interpretación del impacto fiscal y la posible carga adicional para las finanzas públicas, cuestión destacada por el bloque libertario. Además, las críticas se centran en la metodología para definir qué áreas califican como «zonas frías» y la extensión del beneficio, aspectos que no lograron un acuerdo preliminar y complican el avance en el recinto.
En el contexto nacional, la ley cobra relevancia dado que busca proteger a los consumidores más vulnerables del país durante los meses más fríos, algo que había sido impulsado desde distintos sectores sociales y parte del Ejecutivo. La negativa de parte del oficialismo marca un foco de división interna que podría extenderse hacia otros temas legislativos.
Mientras tanto, desde el bloque libertario sostienen que ampliar subsidios sin un estudio riguroso sobre impacto fiscal y social puede dificultar la sostenibilidad económica a mediano plazo. Por su parte, los defensores de la ley insisten en que atender esta problemática es una medida urgente para evitar el agravamiento de las condiciones de vida de sectores en riesgo energético y social.
Esta situación genera incertidumbre sobre cuál será el destino final de la norma y refleja un quiebre en la unidad del oficialismo frente a proyectos sociales con componentes económicos sensibles.